Si el problema está relacionado con la calidad de los alimentos o la tramitación de tu pedido y no ha provocado enfermedad o riesgo para la seguridad (como que la comida estuviera demasiado caliente o fría, o mal embalada para su transporte), consulta los siguientes artículos de ayuda:
Los comerciantes y repartidores deben cumplir las normativas de seguridad alimentaria y seguir las prácticas recomendadas del sector para preparar y procesar los pedidos.
Revisaremos el problema y tomaremos las medidas pertinentes. Además, es posible que debamos comunicárselo al establecimiento o al repartidor para resolver el problema.